Una voz suena profesional cuando se graba cerca del micrófono en una habitación silenciosa, se limpia con un corte de graves entre 80 y 100 Hz, se moldea con pequeños ajustes de ecualización (un recorte en torno a 300 Hz, un realce en torno a 4 kHz), se pasa por un de-esser y se iguala con una compresión suave. El micrófono importa menos que estos pasos.
En resumen
La versión corta:
- Habla a 10–15 cm del micrófono, ligeramente hacia un lado.
- Quita los retumbos con un corte de graves en 80–100 Hz y silencia las pausas con una puerta de ruido.
- Recorta 2–3 dB en torno a 300 Hz si la voz suena acartonada; realza 2–3 dB en torno a 4 kHz si suena apagada.
- Suaviza las eses ásperas con un de-esser, no con el ecualizador.
- Iguala el volumen con un compresor a 3:1 y termina en unos -16 LUFS para un podcast.
Empieza por el micrófono
Ningún paso de edición puede añadir lo que la grabación no contiene. Antes de tocar un control, cuida estas cuatro cosas:
- Distancia. Habla a 10–15 cm. Cerca del micrófono, tu voz suena mucho más fuerte que la sala, así que se oye menos eco y menos ruido.
- El efecto de proximidad. Los micrófonos direccionales, entre ellos la mayoría de los micrófonos de podcast y USB, realzan los graves cuando te acercas mucho. Unos centímetros más cerca dan una voz más cálida y profunda; demasiado cerca, se vuelve retumbante.
- Ángulo. Apunta el micrófono a la boca, pero habla ligeramente hacia un lado. Así los golpes de aire de la P y la B no dan en la cápsula. Un filtro antipop también ayuda.
- Nivel. Ajusta la ganancia de entrada para que tus palabras más fuertes lleguen a unos -12 dB. Eso deja margen para una risa, y una grabación que nunca satura siempre se puede subir después.
Paso 1: limpia primero
Arregla el ruido antes de dar forma al tono, porque la ecualización y la compresión hacen el ruido más audible. Pon un corte de graves entre 80 y 100 Hz para quitar los retumbos y usa una puerta de ruido para silenciar las pausas. Ambas cosas se explican paso a paso en cómo eliminar el ruido de fondo del audio; puedes hacerlas con la herramienta Puerta de ruido y de-esser o con el Optimizador de sonido.
Paso 2: los mejores ajustes de EQ para voz de podcast
Cada voz y cada micrófono son distintos, así que toma los ajustes de ecualización como zonas en las que escuchar, no como reglas fijas. Estos cinco rangos cubren casi todos los problemas de una voz:
| Rango | Frecuencias | Qué probar | Qué cambia |
|---|---|---|---|
| Retumbos | Por debajo de 80 Hz | Quitar con un corte de graves | Elimina golpes en la mesa, tráfico y el golpe de la P y la B |
| Sonido acartonado | 200–400 Hz | Recortar de 2 a 3 dB | Quita el sonido de «hablar dentro de una caja de cartón» y añade claridad |
| Tono nasal | 800 Hz–1,5 kHz | Dejar igual o recortar de 1 a 2 dB | Suaviza un timbre nasal, si tu voz lo tiene |
| Presencia | 3–5 kHz | Realzar de 2 a 4 dB | Hace que las palabras se entiendan mejor, sobre todo con música |
| Sibilancia | 5–9 kHz | Usar un de-esser | Las eses ásperas se controlan mejor de forma dinámica que con el ecualizador |
En el Ecualizador de 3 bandas puedes mover cada banda a la frecuencia que necesites. Para quitar el sonido acartonado, pon la Frecuencia de medios en unos 300 Hz y baja los Medios de 2 a 3 dB. Para ganar claridad, sube los Agudos de 2 a 3 dB. Haz un cambio cada vez y compara con el original: si no oyes una mejora, deshazlo. La guía de frecuencias de audio y del ecualizador de 3 bandas explica cada rango en detalle.
Si quieres saber por qué una voz tiene estos rangos, la introducción a la acústica de la voz del Grupo de Acústica de la UNSW de Sídney explica cómo las cuerdas vocales y el tracto vocal dan forma a su sonido.
Paso 3: controla las eses ásperas
La sibilancia es el golpe de frecuencias agudas de las eses y otros sonidos sibilantes. Los micrófonos brillantes y un realce de presencia la empeoran, y con auriculares cansa enseguida. Bajar los agudos apagaría toda la voz; un de-esser baja los agudos solo en los momentos en que se disparan.
Abre la grabación en la herramienta Puerta de ruido y de-esser. Deja la frecuencia del de-esser en 5000 Hz para empezar y baja el umbral del de-esser hasta que el indicador de reducción marque entre 3 y 6 dB en las eses. Si las eses empiezan a sonar apagadas y poco naturales, te has pasado.
Paso 4: iguala el volumen
Al hablar con naturalidad, algunas palabras suenan mucho más fuertes que otras. Un compresor baja los momentos más fuertes para que toda la grabación se pueda subir sin saturar y las palabras suaves sigan oyéndose bien. En el Optimizador de sonido, pon el Ratio de compresión en torno a 3:1 y baja el Umbral del compresor hasta que las palabras más fuertes se atenúen suavemente. Después sube Volumen / Ganancia.
Para el nivel final, apunta a unos -16 LUFS para un podcast, que es lo que recomienda Apple Podcasts, o a unos -14 LUFS para vídeo online, y mantén los picos en -1 dB o menos. Un archivo mono mide unos 3 LU menos que el mismo audio en estéreo, así que un podcast en mono queda cerca de -19 LUFS.
Paso 5: edita para dar ritmo
Una edición ajustada aporta tanto a la impresión de profesionalidad como el tono. Recorta arranques en falso, titubeos largos y toses con el Recortador de audio, y combina tomas separadas con la herramienta Unir y mezclar audio. Conserva las respiraciones normales y las pausas cortas: sin ellas, el habla suena apresurada y poco natural.
El orden que funciona
Cada paso funciona mejor sobre el resultado del anterior, así que el orden importa:
- Graba cerca del micrófono, con picos en torno a -12 dB.
- Recorta los errores y las pausas largas.
- Limpia: primero el corte de graves y después la puerta de ruido.
- Ecualiza: recorta lo que sobra y después añade un poco de claridad.
- Pasa el de-esser después de ecualizar, porque un realce de agudos hace más fuertes las eses.
- Comprime y fija la sonoridad final.
Errores habituales
- Realzar los graves para tener «voz de radio». Añade retumbos y embarra la voz en altavoces pequeños. Mejor acércate al micrófono.
- Ajustes de ecualización grandes. Más de 4 dB en cualquier dirección suele indicar que el problema está en la grabación, no en el ecualizador.
- Demasiado de-esser. La voz pierde sus eses y suena poco natural.
- Compresión excesiva. Las respiraciones y el ruido de sala suenan tan fuertes como las palabras, y la voz queda plana.
- Valorar el resultado con los altavoces del portátil. Ocultan los retumbos y la sibilancia. Comprueba con auriculares y después con un móvil.
Pruébalo con tu propia grabación
Abre una grabación de voz en el Optimizador de sonido y sigue los pasos mientras escuchas.
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